3. Contexto
3. CONTEXTO
La inversión extranjera en España: Evolución en 2008
En 2008 los flujos de Inversión Extranjera Directa (IED) en el mundo se contrajeron un 14,2%, hasta los 1,7 billones de dólares,
según el “World Investment Report 2009”, elaborado anualmente por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y
Desarrollo, (UNCTAD).
A pesar de dicho adverso escenario, durante el año 2008 la IED recibida por España ascendió a 65.539 millones de dólares.
En este contexto internacional, España se situó como la 6ª economía del mundo y la 3ª de la UE en atracción de inversión
extranjera directa, ascendiendo desde el 7º puesto ocupado en 2007.
Paralelamente, la cuota de la IED recibida por España en el mundo ascendió a un 3,9% en 2008, lo que supone un incremento
desde el 3,5% del 2007.
Específicamente, son los sectores de más valor añadido y potencial de crecimiento, tales como Tecnologías de la Información
y de la Comunicación (TIC), Energías Renovables, Biotecnología, Medio Ambiente y tratamiento de aguas o Aeronáutica,
donde más se han incrementado los proyectos greenfield (nuevas inversiones productivas). Según la prestigiosa base de datos
internacional FDI Markets, del grupo Financial Times, España recibió un 14,5% más de este tipo de proyectos en 2008, respecto
al año anterior. Concretamente, casi 1 de cada 4 proyectos greenfield en España pertenecieron a los sectores de Software y
TICs, y Energías Renovables. Este último sector destaca especialmente ya que el incremento de los proyectos supuso un 85%
respecto al año anterior.
La aportación de los inversores extranjeros a la economía española resulta muy destacable. Así, el stock de IED recibida en
España alcanzó en 2008 un valor equivalente al 41,6% del PIB. En relación a la generación de puestos de trabajo, la inversión
extranjera directa da empleo a 1.371.082 personas (a 31 de diciembre de 2007), incrementándose un 2,4% respecto al año
anterior. Ello supone el 6,7% del total de empleo nacional, cifra que alcanza el 14,5% del total en el sector industrial.
En definitiva, la inversión extranjera directa, además de mejorar la competitividad y la productividad de la economía española,
contribuye a aumentar nuestras exportaciones, a cubrir buena parte de las necesidades de financiación de la economía
española (un 45% en 2008) y a aportar tecnología, know-how y desarrollo científico a la modernización de nuestro tejido
productivo.
Barómetro del clima de negocios en España, Resultados 2009
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