La entrevista
La entrevista
contrata de la obra sufre, la gente se va al
paro, y� y al �nal tenemos un lío económico
de esca lofrío.
Las empresas sufren y no consiguen �nanciación,
más despidos, estos parados no
pueden pagar sus crédi tos anteriores. Las
empresas o bien tienen que reducir costes, o
bien no pueden pagar, así que también se ve
afectado el mercado de o�cinas, aumenta el
riesgo de desocupación y, por tanto, suben
las rentabilidades exigidas a las inversiones,
caen los valores.
El ciudadano de a pie teme el paro; todos
tienen hipotecas, todos están pagando
otros créditos que tampoco podían pagar. Y
como nos podemos quitar de todo menos de
comer, deja mos de consumir. Ahorramos en
com pras impulsivas, ahora al trabajo, nos
llevamos la tartera y no sale a comer de menú.
Sufre el comercio, y por tanto las grandes
super�cies comer ciales, y como consecuencia
suben las rentabilidades de estos productos en
inversión.
La pescadilla que se muerde la cola. Aunque
¿pueden bajar más lo valo res? Lo vemos más
adelante.
En este momento ¿a quién tenemos en escena?
Pues por un lado fondos distress que están
brujuleando desde hace más de un año por
el mercado en busca de la ganga, y que a día
de hoy no han cerrado grandes ope raciones.
¿Siguen esperando?. Pues claro. Por otro, los
míticos fondos soberanos, que parece que
son como los ojos del Guadiana, aparecen y
desaparecen; al �nal buscan lo mismo que los
anteriores. Por otro lado las entidades �nancieras
se hacen con una ingente cantidad de
activos que se les pueden atragantar y tienen
que aprender a gestionar en muchos casos. Se
montan sociedades (de esas mismas entidades
�nancie ras) para desinvertir, a precios de deuda
y con �nanciación. Y �nalmen te el usuario
�nal o comprador �nal, agobiado y con un nivel
de tensión económica que puede, y al que no
sabe cómo hacer frente ¿dónde está el dinero?
ayudemos a
dar salida a los
bancos para
desatascar y
empecemos a
gestionar este
mercado como
lo que es,
un gran motor
de la economía